Tras la reciente modificación del art 31 bis del Código Penal de 2015 y la Circular de la Fiscalía 1/2016, se hace imprescindible para nuestras empresas la implantación de un modelo de COMPLIANCE PENAL que pueda evitar, eliminar o en el peor de los casos aminorar la responsabilidad penal en la que pueda incurrir la persona jurídica como tal, por delitos cometidos por sus directivos o empleados .

Se trata de evitar que nuestra empresa no solo se vea condenada al pago de una sanción económica, sino el de evitar la imposición de otras penas interdictivas que pueden implicar un daño irreparable para la entidad, tales como el cierre definitivo o temporal de la empresa, la imposibilidad de contratación pública o incluso la intervención judicial.

Son varios los requisitos que un modelo de compliance debe cumplir a fin de ser efectivo y llevar a la entidad a la exención de la responsabilidad penal.

1º ANALISIS DEL MAPA DE RIESGOS DE LA EMPRESA

 A través de un análisis exhaustivo de la estructura, organización y funcionamiento de cada uno de los distintos departamentos de la empresa, debe determinarse las principales actividades en cuyo ámbito puedan ser cometidos los delitos que deben ser prevenidos.

 Se trata en definitiva de elaborar un mapa de riesgos donde se valore la probabilidad de comisión de los delitos que pueden ser cometidos por la persona jurídica en el ámbito de la empresa, cuantificando en porcentajes la posibilidad de comisión de cada uno de los delitos.

 2º ESTABLECIMIENTO DE LAS MEDIDAS QUE EVITEN O ELIMINEN DICHOS RIESGOS

 Una vez identificadas las áreas de riesgos debe procederse al establecimiento de las medidas tendentes a su eliminación, estableciendo estándares de conductas a observar (CODIGO ÉTICO) y concretas normas y procedimientos que deben ser implantados en el seno de la empresa (CUERPO NORMATIVO).

  • REDACCIÓN DEL CODIGO ETICO DE LA EMPRESA

 El código ético deberá ser aceptado por cualquier persona que se integre en la estructura organizativa del grupo empresarial tanto trabajadores como terceros externos .

 Los proveedores, clientes, distribuidores o profesionales externos y representantes de la empresa deberán aceptar el código ético, en su defecto, uno propio en el que se defiendan principios éticos y una política de prevención equivalente.

  • REDACCIÓN DEL CUERPO NORMATIVO DE LA EMPRESA

 La empresa debe disponer de un cuerpo normativo que recoja los protocolos o procedimientos que concreten el proceso de formación de la voluntad de la persona jurídica, la adopción de decisiones y de ejecución de las mismas. Se trata de establecer la cadena de mando de las decisiones y voluntad de la entidad.

 

3º ESTABLECIMIENTO DE UN SISTEMA DISCIPLINARIO

 Deben establecerse un sistema disciplinario para los actos de incumplimiento establecidos en el modelo.

 La sanción es una prueba de la eficacia del modelo implantado ya que de ella se deduce la imparcialidad de la empresa y el compromiso de ésta con el cumplimiento normativo.

 Se establecerán canales de comunicación y pruebas de publicación de las normas; haciendo aconsejable que dichas normas sean aceptadas por sus destinatarios.

4º ESTABLECIMIENTO DE LA ESTRUCTURA DE CONTROL

 La supervisión del funcionamiento y del cumplimiento del modelo de prevención implantado deberá ser confiado a un órgano con poderes autónomos de iniciativa y control. El COMITÉ DE COMPLIANCE es pieza fundamental en el establecimiento del modelo, pues debe garantizar el verdadero cumplimiento y eficacia del modelo.

Deberá asimismo establecerse un canal de denuncias y comunicaciones (CANAL ÉTICO) y un órgano encargado de su gestión (COMITÉ ÉTICO); generando un protocolo de actuación ante una comunicación de riesgo que permita asegurar su gestión eficaz y segura asegurando la confidencialidad y eficacia del canal.

5º PREVISIÓN ECONÓMICA

 Para que una compliance penal opere efectivamente debe dotarse a los órganos de control de los recursos económicos necesarios para impedir la comisión de los delitos que deber ser prevenidos: eso garantizará la independencia de quien ejerce la función supervisora y será prueba de la real y efectiva implantación del modelo.

6º FORMACIÓN

 Las actividades formativas realizadas por la empresa se consideran una iniciativa para fomentar un comportamiento ético y prevenir la comisión de delitos, lo que constituye una prueba de la diligencia y el esfuerzo que ésta realiza en materia de prevención.

 Es recomendable tener en cuenta el registro y trazabilidad de las actividades formativas para poder acreditar su realización como prueba de la diligencia y el esfuerzo de prevención realizado por la empresa.

7º VERIFICACIÓN PERIÓDICA

A través de auditorias e investigaciones periódicas se comprobará la existencia, eficacia e idoneidad del sistema implantado; procediéndose en su caso a modificaciones del modelo cuando se pongan de manifiesto infracciones relevantes de sus disposiciones o cuando se produzcan cambios en la organización.

Las auditorias y las investigaciones también están destinadas a la detección de incumplimientos y a la obtención de evidencias sobre la existencia de los mismos.

En resumen, todo el sistema de Compliance Penal, que nos permita evitar que la sociedad sea imputada en un delito, se basa en generar las evidencias necesarias para que el juez crea que efectivamente estamos desarrollando un Protocolo de Compliance Corporativo dinámico y actualizado. Lo contrario, un Protocolo de Compliance que se limite a la redacción de una serie de políticas sin aplicación práctica y efectiva (Compliance Makeup) no servirá para evitar la sanción penal y al final será una pérdida de tiempo y dinero.

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